DEA investiga a ex titular de obras de Tamaulipas

El gobierno de Estados Unidos investiga a Alberto Berlanga Bolado, ex secretario de Obras Públicas y Desarrollo Urbano durante el Gobierno de Eugenio Hernández Flores. El martes pasado por la noche, agentes de la Agencia Antidrogas de EU (DEA, por sus siglas en ingles) realizaron un cateo en un edificio de San Antonio, Texas, en el cual se ubican oficinas de una compañia denominada GMC, SA de CV. Dicha compañía pertenece a Berlanga Bolado, una de las empresas que el expediente B-12-435 identifica y vincula con el presunto lavado de dinero proveniente de sobornos del crimen organizado a funcionarios de Tamaulipas desde 1998 y hasta la fecha. 

En la indagatoria radicada en la Corte del Distrito Sur de Texas, se acusa de tal ilícito a al empresario de la construcción Fernando Alejandro Cano Martínez. Respecto a la compañía de Berlanga Bolado, fue una de las que durante el gobierno de Eugenio Hernández obtuvo el mayor número de contratos estatales y federales para obras.

El expediente del Departamento de Justicia de Estados Unidos indica que GMC, SA de CV fue utilizada entre los años 2008 y 2009 para realizar transacciones que van de los 99 mil dólares a los 315 mil.

Entre las obras que el gobierno estatal concedió a la empresa de Berlanga Bolado (como funcionario incluso), se encuentra la construcción de la Biblioteca Central de la Universidad Autónoma de Tamaulipas en el Centro Universitario de Ciudad Victoria, el libramiento Manuel-González, en el sur del estado, así como del bulevar costero en la Playa de Miramar y la carretera de Aldama-Altamira.

Por parte del gobierno federal, el empresario logró; obtener contratos por más de 521 millones de pesos de la delegación en Tamaulipas, la mayoría cuando Jorge Organista Barba era el delegado.

Berlanga Bolado también fue vicepresidente de gestión y de administración y finanzas de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC), consejero y presidente de la Unión de Crédito de la Industria de la Construcción.

Además, director general del proyecto en Construcción de Edificaciones y Vialidades Internas, Instalaciones Especiales y Obras Exteriores del puente internacional Nuevo Laredo III y de la vialidad de acceso y entronque El Canelo. También es dueño de las empresas Recubrimientos Asfálticos, SA y de la Constructora Trébol de Tampico, SA de CV.

En Estados Unidos la investigación contra el presunto testaferro de Yarrington, Fernando Alejandro Cano Martínez, derivó; el martes en un cateo de la DEA a un edificio en las calles Broadway y Sunset, ubicado en la zona residencial La Cantera Parkway. En el inmueble se localizan las oficinas de GMC Cantera Corp., de la que son ejecutivos Alfredo Vila, un contador y ex banquero mexicano, y Alberto Berlanga Bolado.

Según el diario San Antonio Express, la familia de Berlanga dijo que él no estaba en casa para comentar, mientras que la esposa de Vila indicó; que él no deseaba hacer comentario alguno.

Cano está acusado de lavar dinero de sobornos pagados por el crimen organizado a funcionarios de Tamaulipas, entre ellos el ex gobernador Tomás Yarrington Ruvalcaba.

Como parte del caso, la justicia estadounidense también está; tratando de apoderarse de 46 hectáreas en La Cantera Parkway, en San Antonio. El martes por la noche, la DEA registraron la oficina de la empresa intentando hallar algún indicio relacionado con la propiedad, comprada en 6.6 millones de dólares en 2006.

Ana Vila comentó; que ella y su esposo se sorprendieron al enterarse de que los federales estaban tratando de incautar la propiedad. Afirmó que Berlanga y su marido se conocían porque ambos son de Tampico.

Nos quedamos muy sorprendidos”, explicó, sobre la noticia de que los federales estaban investigando la empresa de Cantera. “Nunca supimos de nada turbio

Aunque en principio negó; que los agentes hubieran hablado con su pareja, después aceptó; que le hicieron cumplir con una orden de allanamiento en la oficina de la calle Broadway y que le recomendaron no decir nada a los medios.

Se está; cooperando con las autoridades federales, dijo Ana, y reafirmó; que él es simplemente un empleado de Berlanga. “No tenemos nada que ocultar”, finalizó.

[ElUniversal]